Después de mucho tiempo, nuestro grupo de motos ha vuelto a rodar junto. Fue una salida tranquila, con un buen ambiente y un ritmo constante que permitió disfrutar de cada tramo.
Tras un desayuno generoso y una escapada hasta Riomar, la ruta llevó al grupo a descubrir esculturas, contemplar vistas espectaculares y revivir recuerdos compartidos.
Una jornada llena de complicidad que dejó a todos con el corazón contento y ganas de repetir en breve.